sábado, 19 de febrero de 2022

Ejercicio 6B- TEATRO- Marta Sanz

 

Un salón con un tresillo de terciopelo azul con chaise longue. ALBERTO, un joven moreno con pantalón de deporte y camiseta de Mandalorian está medio tumbado en él. Delante del sillón una mesa auxiliar de cristal.

ALBERTO deja en ella el libro que leía cuando entra CRISTINA, joven morena de pelo largo que lleva un vestido de flores.  

 

ALBERTO.——¿Quieres que te acompañe a esa reunión tan divertida?

 

CRISTINA.—— (Se sienta, erguida, intentando no arrugar el vestido) Perdona ¿A qué te refieres?

 

ALBERTO.—— A la reunión de la comunidad; a dialogar con todos nuestros cariñosos vecinos.

 

CRISTINA.—— Bueno tienes que reconocer que no nos tratan con excesivo cariño. No hace falta que vengas. No te preocupes, vendrá mi madre.

 

ALBERTO.—— Ah, claro. A proteger a su polluelo.

 

CRISTINA.——No. Viene porque es propietaria igual que yo.

 

ALBERTO.——La jefa del clan. La mandamás.

 

CRISTINA.——Ella no decide nada en esta comunidad.

 

ALBERTO.——Por eso hemos cambiado de portero el mes pasado. No era lo suficientemente servicial.

 

CRISTINA.——Al portero lo despidió el administrador.

 

ALBERTO.——Si, eso decía yo. El íntimo amigo de tu madre.

 

CRISTINA.——Son amigos de infancia.

 

ALBERTO.——Una amistad que se ha estrechado en la madurez.

 

CRISTINA.——Tienen las mismas inquietudes.

 

ALBERTO.——Las mismas necesidades, diría yo.

 

CRISTINA.——El bienestar y la tranquilidad de la comunidad de propietarios. Que no se produzcan roces.

 

ALBERTO.——Si, los roces mejor los administran ellos dos.

 

CRISTINA.——Todos los días están pendientes de todo, con continuas reuniones en casa de uno o de otro. Le dedican mucho tiempo.

 

ALBERTO.——Mucho tiempo, mucho. Además, aprovechan que tu padre está en la oficina para no molestarle.

 

CRISTINA.——Es cierto. Ya sabes que a mi padre le inquietan todas estas cuestiones.

 

ALBERTO.——Si. Tu padre con tal de que no le atosiguen, les da carta blanca. Estoy llegando a pensar que la inquietud de tu padre sigue otros derroteros.

 

CRISTINA.——Está metido en sus legajos, en sus libros de historia.

 

ALBERTO.——Investigando; entrando y saliendo de varios lugares que le ofrecen la posibilidad de palpar la realidad.

 

CRISTINA.——Está tomando notas para escribir un libro sobre la sociedad actual.

 

ALBERTO.——Digamos que sobre un cierto sector de la sociedad.

 

CRISTINA.——Pues no sé. La verdad es que no se me ha ocurrido preguntar sobre que trata su libro exactamente. Lo leeré cuando lo termine.

 

ALBERTO.—— Cuando esté obligado a dejar sus visitas de recopilación de datos lo mismo es ya muy mayor y no se sujeta el asunto. Digo, que ya a lo mejor no le interesa el libro.

 

CRISTINA.——Lo cierto, Alberto, es que no sé qué estás insinuando. No creo que tengas tú nada que opinar sobre lo que hace o no hace mi padre.

          ( se levanta del sofá)

Oye, todavía no entiendo por qué me has llamado polluelo.

 

ALBERTO.——Pues es fácil. Tu madre entra y sale por esta casa moviendo las alas y taladrando con la mirada a todo el que se atreva a decir algo en tu contra.

 

CRISTINA.——En esta casa solo estamos tú y yo.

 

ALBERTO.——Pues eso. Porque tú tienes todavía que disfrutar un poco de la vida ¿No? Ya tendrás tiempo de tener hijos.

 

CRISTINA.—— El que quiere disfrutar un poco más de la vida en pareja, eres tú. Se te ha olvidado. ¿Y no quieres que entre mi madre? Si te parece se lo digo.

 

ALBERTO.——Ni se te ocurra que enseguida concierta una reunión con su amigo a ver como puede solucionar nuestra pseudo confrontación.

 

CRISTINA.——¿Y qué es eso de nuestra pseudo confrontación?

 

ALBERTO.——Nada bonita, tonterías mías. Anda sal que tu madre te estará esperando.

 

CRISTINA.——Todo esto lo dices porque tu madre ni te ha esperado nunca, ni te esperará jamás ¿verdad? Será mejor que sigas leyendo tu comic y no entremos en detalles.

          (saliendo de escena)

Hasta luego. No creo que tardemos demasiado.

 

 

 

 

 

 

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