EJERCICIO 6 C) RELATO Aurora Palomo
EL SUCESO OLVIDADO
Marcela esperaba a su novio sentada en un banco de la estación leyendo una revista, cuando entraron dos mujeres de mediana edad que se sentaron en la parte de atrás y comenzaron a hablar de lo que le había ocurrido a la hija de una de ellas. Marcela comenzó a escucharlas, mientras hacía como si leyera la revista
—Hemos llegado temprano, descansemos aquí antes de subirnos al tren.
—Gracias por venir conmigo, es el primer día que me dejan verla. Ya sabes Luisa lo que quiero a Susana, y que esté en el hospital, que haya intentado suicidarse de nuevo, me rompe el corazón. Con lo brillante e inteligente que es, con unos estudios superiores extraordinarios, pero de nada le sirven cuando cae en el pozo negro de la depresión. Es la cuarte vez que lo intenta.
—Desde que la trajeron a casa, cuando era pequeña, le noté algo extraño —dice Luisa.
—Y me lo dices ahora— le contesta Lola.—¿Qué era eso extraño?
—Lo huraña que era, el llanto continuo, no quería que la tocaran, tuvisteis que trabajar muy duro con ella para que se relajara y comenzara a confiar en vosotros, bueno en ti, pues tu marido estaba todo el día trabajando y casi no le dirigía la palabra a Susana.
Marcela cada vez está más interesada en la historia y se recuesta en el banco para escucharlas mejor.
—Si, fue una vida muy dura para ella de pequeña. La habían cambiado de dos orfanatos, en el que estaba le daban poca atención y por fin nos dieron la adopción. En ese momento, mi marido y yo estábamos trabajando hasta altas horas de la noche para sacar a flote nuestro negocio. Lo recuerdo con pesar, fuimos a un despacho de abogados y ellos se encargaron de gestionarlo y de ir a recogerla.
Luisa comienza a llorar quedamente, y suspira con desconsuelo. Abre el bolso y rebusca dentro de él, saca de un sobre una foto de su hija al licenciarse. Una hermosa chica, de color de ébano, con unos ojos tristes la mira desde la foto.
—Mira lo hermosa que es, fue el primer titulo en el que se formo.
— ¿Fue a recogerla uno de los abogados?
—No, enviaron a un hombre. Nos contó que se negaba a ir con él, había llorado y gritado desde que la recogió, en el coche, en el avión, que se quedó dormida cansada de tanto llorar. Llegó agotada y hambrienta, llevaba dos días que no había querido comer nada.
—Nunca me habías contado esto.
—Me daba vergüenza.
—Me imagino a la niña, con tres años, que la cambian de orfanato, que cuando se está haciendo al entorno, llega un extraño de un color diferente al que conoce y que se la lleva. Creo que yo también estaría asustada. Tuvo que ser un shock para ella.
Luisa llora y suspira, su amiga la abraza.
Marcela levanta la vista y mira a las dos amigas, vuelve rápidamente los ojos a la revista, espera que no se hayan dado cuenta que las está escuchando.
—¿Le has hablado al psiquiatra de esto que me estás contando?
—Nunca he hablado de esto con nadie, es la primera vez que sale de mis labios. Mi marido dijo que ese suceso lo olvidara, como si no hubiera ocurrido. Siempre lo he tenido como una losa en mi corazón.
—Tu marido ya no está y es una hecho en la vida de tu hija que es importante que lo sepa el psiquiatra.
—Sí, desvelaré los secretos que están ocultos en mi mente y mi corazón.
Por megafonía informan de la salida del tren, las amigas se levantan y salen al andén.
Marcela cuando llega su novio le cuenta la historia que ha escuchado.
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