lunes, 14 de febrero de 2022

EJERCICIO 5B - Esperanza

 

EN LA COCINA

(ESCENA: La cocina de un piso, alargada, muebles blancos a un lado, al otro encimera de granito con dos taburetes. Una vidriera al fondo junto a una puerta de cristal que da al lavadero que se cierra en un gran ventanal que coge todo el ancho)

PERSONAJES: MARIDO (vestido con pantalón corto, camiseta y chanclas) Y MUJER (vestido de tirantas suelto y chanclas)

(MARIDO está en escena, de perfil, cogiendo ropa de un barreño sobre la lavadora. Ccanturrea: Me llamannn la bien paga… porque tus besos compreeee…  y volviéndose de espaldas al público va tendiendo la ropa en unos cordeles que están más bajos que la ventana)

MUJER: (Asomándose a la cocina) ¡Cómo te gusta llamar la atención!

MARIDO: Que sepan las vecinas que soy un hombre apañao (volviéndose hacia su mujer y sonriendo)

MUJER: Debería ser yo la primera en saberlo.

MARIDO: ¿Qué? ¿Acaso no lo soy? Ayyy si me viera mi madre…  (Sonríe abiertamente)

MUJER: Mejor que no ¡Dios mio! Con la iglesia hemos topao.

MARIDO: No te quejes amorcito, que sabes que yo a ti te doy lo mejor.

MUJER: (negando con la cabeza)  Bueno, voy a hacer la cena.

MARIDO: No, no, déjalo, la hago yo

MUJER: ¿Pero… qué te ha dado? Nunca te he visto tan diligente.

MARIDO: Que me he dado cuenta que la cocina es como un laboratorio de química, solo hay que poner un poco de cada cosa y el éxito está garantizado.

MUJER: ¿Así de fácil?

MARIDO: Bueno, con un poco de práctica también, por eso quiero hacerla. Verás cómo te sorprendo.

(MUJER se acerca a la ventana, mira hacia abajo, en el piso de enfrente, abre la boca, se la tapa con una mano izquierda y vuelve hacia atrás. Señalando hacia el piso de abajo enfrente con el dedo índice de la mano derecha) Está en bragas (vocaliza en un susurro).

MARIDO: (La ha seguido con la mirada y queda vuelto hacia ella, de cara al público) Si

MUJER: Pero…

MARIDO: Está en su casa, puede ir como quiera ¿o no?

MUJER: Si, claro, uno puede ir como quiera en su casa, pero…

MARIDO: Yo no le he dado más importancia (coge otra prenda del barreño y se vuelve para tenderla)

MUJER: Pues yo sí que la voy a dar…

MARIDO: Capaz eres de decirle algo.

MUJER: ¿Yo? ¿Me crees capaz?

MARIDO: (Pone gesto de duda) Cariño, a veces se te van…

MUJER: ¿Qué se me va?

MARIDO: Las mejores ideas, a veces se te van y otras… se te vienen.

MUJER:  Pues se me acaba de ocurrir una estupenda.

MARIDO:  A ver

MUJER: Voy a regalarle unas braguitas monas, porque vayas bragas de abuela que lleva.

MARIDO:  En eso tienes razón (Coge otra prenda y la tiende)

MUJER:  Pero es que claro, para meter esa barriga necesita una talla XXXXXL (riéndose)

MARIDO: Mejor se las quitamos ¿no te parece?

MUJER: No tienes solución.

MARIDO: Era una idea, a lo mejor mejora.

MUJER: Vamos a dejarnos de tonterías. Cuéntame desde cuando hace estos numeritos.

MARIDO: Hará como un mes que la vi por primera vez. Yo creo que desde que se mudaron.

MUJER: Seguro que sabe que la miras (Se acerca con disimulo a la ventana para no ser vista)

MARIDO: A mí no me importa verla.

MUJER: De eso ya me he dado cuenta, cariño (con sarcasmo)

MARIDO: Está haciendo la cena. Acaba de entrar el marido (se echa hacia atrás para no ser visto)

MUJER: ¿También va desnudo?

MARIDO: En calzoncillos

MUJER: Pues que tenga cuidado con las tetas, a ver si le va a salpicar aceite. (Se acerca a la venta para ver al marido de la vecina)

MARIDO: Te veo interesada.

MUJER: Los podíamos invitar a cenar una noche.

MARIDO: ¿Serías capaz?

MUJER: Claro, imagínate, a lo mejor terminamos todos en ropa interior.

MARIDO: De sobra sabes que no sería un problema para mí.

MUJER: Mañana cuando la vea, toda arregladita, enfajada para esconder esa barriga que no me explico donde la mete, le digo que vengan el sábado a cenar, para irnos conociendo, como un detalle de bienvenida a la casa.

(Se escucha a un niño llorar, la mujer sale corriendo y el marido vuelve a coger otra prenda para tenderla. Se apagan las luces)

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