Río
Cruzo el puente alado
Para contemplarte cual pájaro.
Desde la otra orilla,
el sendero sinuoso me abriga.
La roca impide mis pasos
Me asomo a tu bravura
Más arriba, el paisaje se torna árido,
Las piedras, antes oscuras,
ahora blanquecinas.
El polvo lo inunda todo
y el calor no tiene refugio.
¿Dónde te has ido?
Sin desaliento continúo
caminando en tu búsqueda,
hasta que otra vez tocas la tierra.
Risueño y alegre te veo saltar
Desde la gran altura.
Elegante, fuerte y difuminado en mil gotas
Que el sol tiñe de color.
Desde abajo espero tu frescor.
Bravo, vigoroso,
exultante de belleza en el arco iris que despliegas.
Me siento a contemplarte
sobre una roca que limita la poza,
Donde no cabe otro sonido que no sea tu voz.
Ahora te adormeces
¿Dónde está tu cuna?
Ya no te veo.
Mis pies, apenados por los guijarros,
deambulan perdidos.
El sol no se calma,
Aprieta con fuerza mi cuello desnudo.
Estoy cansado,
La flaqueza me doblega,
Debo vencer el desaliento.
Desde las piedras calizas que te cubren,
escondidos los cuerpos que bañas.
Desnudo aguardo tu abrazo.
Y sigo hasta encontrarte
Arriba, pequeñito
Como recién nacido.
Donde un frágil reguero
Crece y crece alimentado por
Arroyos ligeros.
He llegado a tu cuna.
Que es mi destino.
Aquí me quedo,
Quieto y sosegado,
como el viento que apenas levanta polvo.
Que bien describes el río. Me ha gustado mucho
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