viernes, 18 de febrero de 2022

EJERCICIO 6-B TEATRO Geneviève ( Sonia) Corcelle

 

EL PERRO

 

 

    Marcos y Jimena, una pareja de unos cuarenta años, ocupan los dos extremos de un sofá de terciopelo gris. De fondo, el sonido de un programa de televisión que ninguno de los dos parece escuchar.

 

 

JIMENA:.— Entonces, ¿qué te parece?

MARCOS:.— ¿El qué?

JIMENA:.— ¿Qué va a ser? Lo del perro.

MARCOS:.— Pues no sé… Lo del perro, lo del perro. Siempre la misma cantinela. Cansas, Jimena.

JIMENA:.— El que cansa eres tú, que nunca me contestas. ¿Es un sí o es un no?

MARCOS:.— Para ti en la vida todo se contesta con un sí o con un no, y no es así, Jimena.

JIMENA:.— Es que me gustaría saber a qué atenerme.

MARCOS:.— ¿Con respecto a qué?

JIMENA:.— Pues a lo del perro.

MARCOS:.— Déjame que lo piense.

JIMENA:.— Pero si llevo semanas preguntándote lo mismo.

MARCOS:.— Pues por eso mismo. Lo preguntas tanto que al final agobias y no puedo pensar.

JIMENA:.— Si tampoco es tan complicado.

MARCOS:.— Esto es lo que tú te crees. A veces las preguntas aparentemente más sencillas son las más difíciles de contestar.

JIMENA:.— Tú siempre lo complicas todo.

MARCOS:.— Es que para ti las respuestas son siempre o blanco o negro. Y no, Jimena. Hay infinidad de grises…

JIMENA:.— Ya. Una vez más te escaqueas y me dejas con la pregunta.

MARCOS:.— Es que hay tiempo para pensarlo, Jimena. No es aquí te pillo, aquí te mato.

JIMENA:.— ¿Y cuándo crees que lo vas a tener pensado?

MARCOS:.— ¿Ya ves cómo agobias? Más preguntas, siempre preguntas, Jimena.

JIMENA:.— Es que me gustaría saber la respuesta para organizarme.

MARCOS:.— ¿Cómo organizarte? ¿Es que lo ves tan complicado?

JIMENA:.— ¿El qué?

MARCOS:.— Pues lo del perro.

JIMENA:.— Complicado, no.

MARCOS:.— Porque si lo ves complicado, la respuesta queda clara.

JIMENA:.— No he dicho que fuera complicado. Eso lo dices tú.

MARCOS:.— Perdona, Jimena, tú lo acabas de decir.

JIMENA:.— Yo nunca he dicho que fuera complicado. Solo he dicho que me gustaría organizarme.

MARCOS:.— Pues por eso mismo, Jimena. La idea de tener que organizarte supone que existiría entonces una situación desordenada que tendrías que recomponer.

JIMENA:.— ¿Quién habla de desorden, Marcos?

MARCOS:.— Tú, Jimena. Yo no me invento nada, me limito a repetir lo que dices.

JIMENA:.— Distorsionas todo lo que digo, Marcos. Yo solo he hablado de organizarme. Además, me gustaría ir disfrutando con la idea.

MARCOS:.— Pues disfruta, cariño. Nadie te lo impide.

JIMENA:.— No me comprendes, Marcos. De tu respuesta depende que lo disfrute o no.

MARCOS:.— No veo por qué mi respuesta condicionaría tu disfrute.

JIMENA:.— Evidente, Marcos. Yo mientras no me respondas no me quiero crear falsas esperanzas.

MARCOS:.— Pues muy mal hecho, Jimena. Porque, qué es la vida si no un conjunto de esperanzas que nos mantienen vivos, día tras día, porque el final, todos lo conocemos.

JIMENA:.— ¡Por favor, Marcos, no te escaquees otra vez! Contéstame. ¿Qué te parece?

MARCOS:.— ¿El qué?

JIMENA:.— ¿Qué va a ser? Lo del perro.

No hay comentarios:

Publicar un comentario