Una habitación en penumbra. Al fondo una ventana ojival o apuntada, formada por dos segmentos cóncavos que se unen en el clave formando un ángulo. Delante de la ventana una poltrona de terciopelo granate y sentada encima, con postura modosita, mirando al suelo, una monja joven vestida de blanco. DON JUAN, de rodillas, le acaricia una mano. Tiene el rostro colorado y los ojos brillantes; respira ansioso; lleva jubón y calzones de brocado naranja con hilos de oro; una gorguera no demasiado blanca le ciñe la nuez; un sombrero con dos plumas de faisán y una capa negra han quedado olvidados en una esquina de la poltrona.
DON JUAN.—— ¿No es verdad, Ángel de amoooooor..
(Una mujer escultural vestida con un mono rojo de cuero, con cremallera delantera que deja ver el canalillo de un espléndido pectoral baja de la parte alta del escenario, sin saber cómo. Un potente foco la ilumina.)
GALÁCTICA.—— Mira, perdonad si os interrumpo. Me estaba teletransportando a Tara porque he quedado con Escarlata,”(mirando al público) esa sí que tiene carácter y da buenos consejos”, pero, al oíros, me ha dado un vahído.
DON JUAN.——(tiene la mandíbula desencajada soltando un hilo de baba. La monja ha saltado del asiento como un resorte y está de pie) Amoorrr..
GALÁCTICA.——Lo digo por estar a la altura ya que, en realidad, yo diría que es como si me hubieran dado una patada en… bueno, en el cielo de la boca. Además, lo tuyo ya lo tengo visto, mameluco.
DON JUAN.——Excelsa señora(se levanta del suelo sin dejar de babear) ¿Me conoce acaso su señoría?
GALÁCTICA.——¿Qué si te conozco? Hace años chaval y estás más pasado que las maracas de Machín. Siempre con la misma monserga ¡qué brilla la luna! ¿hoy? con la que está cayendo, casi me alcanza un trueno y me fastidia el viaje. ¡menudo día que he elegido para mi aventura!
DON JUAN.——(reponiéndose por momentos. La monja intenta pasar desapercibida mirando por la ventana)¿Y dónde habita tan bella y escultural dama?¿Cómo ha conseguido entrar en este convento recoleto?
GALÁCTICA.——¿Qué pretendes, infame mujeriego? Aunque según las nuevas teorías eras un pobre eunuco castrado. (Acercándose a él) ¿Me vas a recitar a mí la misma cursilada si te doy mi dirección? Porque lo de la luna tiene un pase por eso del discurso poético, pero, ¡qué digas que se “respira mejor”! El hedor llega hasta el siglo XXI. (mirando a la monja) Mira Inés, bonita, sí, a ti también te conozco, no te escondas detrás de las cortinas que ya sé que, en el fondo, te va la marcha. Tu enamorado no ha lavado el jubón desde que su padre se lo regaló, y a saber de quién era, y le hiede la entrepierna. Y tú, “paloma mía” no sabes lo que es el jabón. Tu túnica despide un tufillo a rancio mezclado con un toque de DDT. Por no hablar del blanco renegrido que deslumbra.
LA MONJA.—— Vuesamerced es una casquivana enviada por Satanás ¡Vade retro!
GALÁCTICA.—— Mira guapa, contigo no va nada, yo te entiendo. Todo el día aquí, encerrada con el macramé y el bastidor, rezando letanías y horneando yemas de Santa Teresa. Te entiendo. Las mujeres tenemos que permanecer unidas. ¡Pero este cretino! Este cretino querida Inés, si yo fuera el pobre pescador la emprendía a mandobles con este figurín que te corteja. ¡Qué sabrá él de las noches en vela del que se desloma con las redes para poder llevar unos miserables maravedíes a sus hijos; ni del frio que pasa cubierto con sus harapientos ropajes; ni de la lucha con mares embravecidos! ¡Cómo para cantar estará por la mañana!
LA MONJA.—— La verdad es que su señoría tiene razón. Este convento es una jaula de grillos repleto de lenguas viperinas y de mujeres encerradas por los pecados cometidos o por los que querían cometer, insatisfechas, malhumoradas, ásperas y maltratadas. Yo esperaba que D. Juan me salvara y me transportara a otros confines. Me encerró mi padre, sabe vuecencia, porqué me sorprendió en lides amorosas con su escudero.
DON JUAN.——(levantando el puño, crispado, intentando llegar a la monja)¿Cómo dices, vil mujerzuela?¿Acaso perdiste la virginidad a manos de otro mancebo?¿Te deshonraste sin esperarme?
GALÁCTICA.——Bueno chicos. Yo tengo prisa. Ya os dije que he quedado con Escarlata. Solucionad vuestro enredo como mejor os venga. Pero si te sirve de algo mi consejo, “Doña Inés del alma mía”, este señor D Juan es un imbécil. ¡Y tú, linda flor, una estúpida! ¿Te vas a dejar embaucar por la música de arpa que sale por su boca?¡A ti no te va a pescar, te va a cazar este depredador maloliente y, lo que es peor, es cursi, guapa, muy cursi! Es mucho más sano que te hubiera dicho “¡Monjita, me pones, por ser joven y por ser virgen, ven que te voy a hacer un favor!” Coge la puerta y lárgate a buscar a tu escudero si es que te reconfortaba como es debido la entrepierna.
Y GALÁCTICA se esfuma por la parte alta del escenario.
¡Menos mal que llega la Galáctica para desfacer entuertos y ventilar entrepiernas hediondas...jajaja! Me he divertido mucho.
ResponderEliminarEs muy divertido y además dice muchas verdades. Muy bueno.
ResponderEliminarQué divertido!!! Me encantó! la lúcida Galáctica!
ResponderEliminarDivertidísimo. Galáctica genial, si se hubiera aparecido de verdad, nos habría ahorrado la cantinela del cursi Don Juan en las Semanas Santas año tras año.
ResponderEliminarMuy bueno Andrea. Pero creo que es en el día de todos los santos. jajajaj es cierto. Una monserga anual.
ResponderEliminarCargado de humor irónico, como siempre, tienes un sello muy personal, lo sabes.
ResponderEliminarEs verdad, en Semana Santa es Ben-Ur.
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