Refugiada en el quicio de la vida
Asoma cauta el pálido pie breve
Adelanta amarilla la sandalia
Cruza y el prohibido umbral quebranta
Trémulas se desmayan sus rodillas
Penetra en la espesura densa y oscura
La blanca soledad de eterna novia
contempla, la feroz neblina tienta
y encuentra ansiada senda y se desliza
y bebe el fuerte vino de los audaces
Suena muy bien la cadencia. Y la imagen de adelantar el pie y la amarilla sandalia, me han atrapado hasta la resolución del poema. Muy bonito.
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