domingo, 6 de marzo de 2022

EJERCICIO 8C. RITMO (II): CONJURO O INVOCACIÓN – ANTONIO GALLOSO

 

REZO A LOS CINCO

Por Antonio Galloso

 

Que adoren los fericianos, por siempre, a la mano de Ghäar: pues con su Meñique, esbozó las primeras olas del océano, rebelde y tirano, en derredor al Sagrado Dique; con el Anular se desposó con el manto estelar, trémula cúpula que proclamó su morada, su santo hogar; con su tercera falange, el Corazón, quien rebelde habría de desprestigiar su creación, engendró a A’ulit: primer hombre, fuente de vida, fundador de Oliiôn; con el Índice fue de Fericia, sin remedio, artífice; y con el Pulgar, Juez Supremo entre Los Cinco, el mundo originado gustó de aprobar.

 

Que yo, error de una vida no merecida, sea siervo de actos puros, contrarios al Corazón contra el que perjuro; que no envilezcan al último, al «Pólice», quien sentencia desde su ojo, el Ónice, la creación y la devastación; y lleva al caído de vuelta a la Nada: la Palma de Ghäar anhelada.

 

He aquí mis designios, y que nunca se tornen en Delirio.

 

Unu’ Liunâ[1]

[1] Expresión desiderativa en fericiano antiguo para cerrar una oración.

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