REZO A LOS CINCO
Por Antonio
Galloso
Que adoren los fericianos, por
siempre, a la mano de Ghäar: pues con su Meñique, esbozó las
primeras olas del océano, rebelde y tirano, en derredor al Sagrado Dique; con
el Anular se desposó con el manto estelar, trémula cúpula que proclamó
su morada, su santo hogar; con su tercera falange, el Corazón, quien
rebelde habría de desprestigiar su creación, engendró a A’ulit: primer hombre,
fuente de vida, fundador de Oliiôn; con el Índice fue de Fericia, sin
remedio, artífice; y con el Pulgar, Juez Supremo entre Los Cinco, el
mundo originado gustó de aprobar.
Que yo, error de una vida no
merecida, sea siervo de actos puros, contrarios al Corazón contra el que
perjuro; que no envilezcan al último, al «Pólice»,
quien sentencia desde su ojo, el Ónice, la creación y la devastación; y lleva
al caído de vuelta a la Nada: la Palma de Ghäar anhelada.
He aquí mis designios, y que
nunca se tornen en Delirio.
[1]
Expresión desiderativa en fericiano antiguo para cerrar una oración.
No hay comentarios:
Publicar un comentario