CORAZÓN INSENSIBLE
En tu muñeca el tictac del reloj martillea el lub/ dub de tu corazón. Latido a latido la sangre bombea el tiempo que se agota, gota a gota, tic a tac, tac a tic, con el ritmo de las manecillas que corren en la esfera, blanca y vacía. Imparables, las dos flechas negras, hirientes y aceradas, apuntan a la diana. Pero la esfera-acantilado ni se inmuta. El tiempo pasa, pesa y pisa. De este tiquitaca no te escapas. Asedio sin tregua. Mira el reloj que apresa tu muñeca: el círculo de la esfera te cerca y te acerca. El reloj, corazón insensible, tictaquea.
Sine die. In extremis. Hic et nunc. Ipso facto.
En tu muñeca el tictac del reloj martillea el lub/ dub de tu corazón. Y tú, insensato, le das cuerda. Gota a gota la clepsidra roba el agua. En la esfera, indiferencia blanca y vacía, se precipitan las manecillas. Mira: la grande persigue a la pequeña, tic a tac, tac a tic, hasta que la pequeña se despeña y a ti te empuja hacia el abismo de la nada.
Omnes vulnerant, última necat.
Qué bien escribes. Bravo.
ResponderEliminarEs tan bueno que el tic-tac agobia, asusta, estremece.
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