Yo y su subconsciente
Sobre el escenario se encuentran el YO
y su SUBCONSCIENTE.
SUBCONSCIENTE.-
No te asustes.
YO. - Noo….
Si no estoy asustado.
SUBCONSCIENTE.
– Si lo estás. La gente tacha de locos a los que hablan consigo mismo.
YO. – ¿Y de
que podemos hablar? lo sabemos todo el uno del otro.
SUBCONSCIENTE.
– Es fácil, te pregunto y tú respondes y así recordamos detalles que tenemos
olvidados
YO. – Vale
pregunta, pero esto lo haremos porque estoy despierto, cuando sueñe yo hare las
preguntas.
SUBCONSCIENTE.
– ¿Cuándo piensas salir del armario?
YO. – Pregunta
cosas que yo sepa (esos temas los debes de responder tú, yo solo los he soñado
y no recuerdo de soñar con comer “ostras” ni “caracoles”)
SUBCONSCIENTE.
– De acuerdo te preguntare otra cosa: ¿Qué
tipo de cerveza te gusta, la cerveza rubia o la cerveza negra.
YO. – Sabes
que las rubias.
SUBCONSCIENTE.
– Esa respuesta no vale, no metamos a las mujeres en esto. Mejor te lo pregunto
de otra manera: ¿qué tipo de cerveza no te gusta?
YO. – La
cerveza que no haya que decidir, todos los días no paramos de decidir
cosas. Tomar una cerveza es una cosa muy
seria, debemos de estar muy concentrados y no pensar en nada.
SUBCONSCIENTE.
– Bueno, creo que hay que dejar la conversación para mañana, noto que te estas
durmiendo.
YO. –
También, podíamos hacerlo al revés, yo pregunto y tú respondes. Pero creo, que
es más divertido así.
SUBCONSCIENTE.
– No parece que consigues dormirte. Has contado mil setecientas ovejas y ni con
esas
YO. – Solo
te voy hacer una pregunta ¿porque hoy me haces todas estas preguntas?
SUBCONSCIENTE.
– Ya lo sabes
FIN
No hay comentarios:
Publicar un comentario