jueves, 3 de febrero de 2022

4B.-Teatro MªCarmenGamero

 

Formas de lotería.

 

Personajes: Anacleta (madre soltera), Custodia (madre con hijo y marido). Jaime (marido de Custodia). Amigas desde el instituto se encuentran en una cafetería. No se ven desde más de diez años y deciden sentarse juntas. El resto …

 

ANACLETA. — Holaa, Custodia!

CUSTODIA. — ¿Cómo estás? Casi no te reconozco con ese cambio de look.

ANACLETA. — Hace unos años me sentía decaída y decidí dar un cambio. Corté y pinté. Dicen que parezco más joven.

CUSTODIA. — Pareces otra.

ANACLETA. — Otra más joven ¿dices? Tú, sin embargo…

CUSTODIA. — Yo ¿qué?

ANACLETA. — Eso, que tampoco te había reconocido.

CUSTODIA. — ¿Porque te parezco más joven o más vieja?

ANACLETA. — Diferente

CUSTODIA. — Aclárate. ¿Diferente en qué sentido?

ANACLETA. — Con el tiempo todos evolucionamos. Es normal que la imagen que teníamos antes era diferente después de más de diez años.

CUSTODIA. — ¿Cómo me veías antes? Y ¿Cómo me ves ahora?

ANACLETA. — Te veo bien

CUSTODIA. — ¿Bien que significa?

ANACLETA. — Bien, es bien y punto. No seas tan pesada, da igual.

CUSTODIA. — ¡Me ves peor! Por eso evitas decirme lo que piensas. De otro modo elogiarías mi estilo. Siempre fui más moderna que tú.

ANACLETA. — Chica, te vi diferente, lo normal con los años.

CUSTODIA. — Si pensaras que parezco más joven lo hubieras dicho.

ANACLETA. — Buf. Hablemos de otra cosa, por favor.

CUSTODIA. — Me acuerdo cuando estudiábamos juntas.

ANACLETA. — Hacíamos buen equipo: lo que se le daba mal a una, lo hacía bien la otra. Así nos ayudamos y aprobamos todo.

CUSTODIA. — Me acuerdo que salías con el delegado de clase. ¿Te casaste?

ANACLETA. — Aquello fue amor adolescente. Lo dejamos. No tengo pareja.

CUSTODIA. — ¡Qué pena!

ANACLETA. — ¿Porqué?

CUSTODIA. —Una mujer sola, con esta edad… ¿Hijos no habrás tenido no?

ANACLETA. — Tengo uno adolescente.

CUSTODIA. — El mío debe ser de esa edad, pero tiene un padre, que es mi marido. Buenísimo. Cuando tengamos oportunidad coincidimos para que se conozcan los dos. ¿Tu hijo no ve a su padre?

ANACLETA. — No quiso saber de él, así que no he insistido. Cuando él quiera que pregunte quien es.

CUSTODIA. — Espero a mi marido para ir a tratar de una burocracia. Te lo presento.

(Detrás de Anacleta aparece Juan)

JUAN. — Buenas tardes.

CUSTODIA. — Mira, Juan, esta es Anacleta. Fuimos al instituto juntas. Es madre soltera.

JUAN. —Ah, ok

CUSTODIA. — Que soso estás hoy. Salúdala, hombre.

ANACLETA. —  Disculpa, no me gustan los besos.

CUSTODIA. — ¿Cómo? Pues a mí me lo has dado al vernos. Si es porque es muy guapo, no te preocupes. No eres su estilo

ANACLETA. — Debo irme. Allí viene mi hijo.

CUSTODIA. — Espera mujer, el mío está cerca y así se conocen.

JUAN. — Si tiene prisa, déjala ir. Otra vez será.

CUSTODIA. — Juan, debe estar hoy agobiado, parece algo raro. Bueno, dime donde conociste al padre de tu hijo. ¿Lo conozco yo?

ANACLETA. —Puede

JUAN. — Que preguntona estás. Da igual

CUSTODIA. — Quiero saber quién es.

JUAN. — ¿Para qué?

CUSTODIA. — Por si me lo cruzo, hacerle la vida imposible. No querer saber de un niño, qué culpa tendrá. Aunque tampoco sé que le pudo ver a esta que siempre fue una cateta.

ANACLETA. — ¿De qué vas?

CUSTODIA. — Acabo de darme cuenta. ¿Os creéis que soy imbécil? La reacción que ha tenido él ha creado un ambiente peor que cuando lo has reconocido.

ANACLETA. — No me volváis a hablar ninguno de los dos el resto de vuestras vidas. Y tú, Juan, si quieres saber algo de nuestro hijo, habla con los abogados o espera que sea mayor de edad, total, para lo que falta.

CUSTODIA. —Digo lo mismo, ni me habléis. Y abogado al canto.

JUAN. —Ala. Tarde triunfal: dos ex, dos hijos y dos abogados.

No hay comentarios:

Publicar un comentario